En los artículos de Welthy hablamos a menudo de la alimentación saludable y sus beneficios en muchos ámbitos de nuestro día a día. En la televisión, en libros, en la calle… Todo el mundo habla de alimentación saludable pero, ¿Realmente sabes qué es comer sano? A menudo, resulta difícil cambiar las cosas que hemos estado haciendo a lo largo de nuestra vida. De hecho, mucha gente que cree que come sano realmente no lo hace. En el siguiente artículo vamos a explicar de forma clara y simple qué significa comer sano, que diferencia una buena de una mala dieta y cómo estructurar tu dieta para que le aportes a tu cuerpo todo lo que necesita y dejes a un lado aquello que puede ser nocivo. ¡Sigue leyendo y te lo explicamos!

¿Qué significa comer sano?

A simple vista no parece una pregunta muy difícil de responder, comer sano significa llevar una dieta que, por su variedad de alimentos y modos de preparación, aporte a nuestro cuerpo los nutrientes necesarios para mantenerlo con salud, energía y no provocar problemas físicos. Ahora bien, ¿Sabrías decir cómo debe ser una dieta sana?, ¿Qué alimentos debes dejar de lado?, ¿Qué preparaciones son preferibles? Ahí es cuando empezamos a fallar o incluso tenemos creencias erróneas. Seguir una buena alimentación es la fuente de salud más importante que tenemos, así que no debemos pasarla por alto. Si además lo combinamos con una actividad física regular, podremos mantener un peso correcto, alejar muchas enfermedades y sentirnos más cómodos y felices.

Desde Welthy no nos cansamos de repetir la importancia de nuestra alimentación en nuestra vida. No es solo que mantenga a nuestro cuerpo activo y sano, también tiene repercusiones en nuestro estado emocional y en nuestra felicidad. De ahí la importancia de conocer bien un mecanismo tan importante para nuestro cuerpo como la alimentación. A continuación te explicaremos los puntos claves que definen una alimentación saludable.

¿A qué podemos llamar comida sana?

Cuando entramos en un supermercado y nos ponemos delante de toda la oferta de productos disponibles, es muy fácil confundirse y cometer errores si solo nos fijamos en el etiquetado. Aquí es importante saber que light no significa sano, que natural no significa saludable y que más que en los nombres de los productos es mejor fijarse en los ingredientes del dorso. Es muy habitual encontrarnos con productos con muchísimo azúcar, alimentos altamente refinados o ultraprocesados que en las etiquetas se venden como light, bio o saludables, cuando realmente son todo lo contrario. Entonces, ¿Qué debemos hacer? Si lo que buscamos es comer sano, debemos tratar de comer sencillo. Esto significa volver a la raíz de los alimentos y dejarnos de procesados: frutas, vegetales, cereales, carnes de calidad… A continuación te explicamos de los puntos que debe cumplir una dieta sana y los puntos que debemos evitar.

La base deben ser frutas y verduras

Verduras y frutas son la principal fuente de minerales y vitaminas para nuestro organismo. Algunos de los ejemplos más conocidos son el de la vitamina A, vital para mantener nuestro sistema inmunológico activo, o las vitaminas B y C, imprescindibles para la salud celular y de los tejidos. Del mismo modo, las verduras y las frutas son muy ricas en fibra, un elemento esencial para el funcionamiento del sistema digestivo y para la salud intestinal.

Las frutas y las verduras deben ser el pilar esencial de nuestra dieta, presentes en cada comida y también pueden ser un modo sano y eficaz de saciar el hambre entre horas. Pero no solo es importante lo que comemos, el modo como lo hacemos también. Y la forma en la que cocinamos las verduras incidirá directamente en sí son una comida sana o no. Crudas o el vapor son las dos formas en las que verduras y frutas mantienen más vitaminas y propiedades, del mismo modo, también son más fáciles de digerir y no les añadimos ningún tipo de grasa «mala». Por el contrario, si las freímos, no solo dejan de ser un alimento saludable, sino que se convierten en lo contrario de lo que buscamos. ¿Quieres una receta fácil, sana y deliciosa? Prueba nuestra crema de calabaza saludable.

Suficiente proteína

La palabra proteína proviene de la raíz griega protos, que significa primero. Esto es bastante ilustrativo de lo que significan las proteínas para nuestro organismo, pues son fundamentales en una alimentación saludable, son lo que viene primero. Las proteínas son imprescindibles para nuestros músculos, nuestros huesos, el pelo, la sangre y tantas otras partes y funciones de nuestro organismo. Por todos es conocido la importancia de las proteínas en la dieta de los deportistas, no obstante, no solo los atletas necesitan de estos nutrientes para cumplir con sus necesidades. Todos debemos incluir proteínas saludables a nuestra dieta -aunque no en la misma cantidad-. De hecho, un exceso de proteínas también puede ser negativo para nuestra salud. Algunos de los alimentos con más proteína y que deben ser otro de los pilares de nuestra dieta son los huevos, los cereales o las leguminosas.

Grasas sí, pero de calidad

Hay mucha gente que escucha la palabra grasa y ya se pone las manos a la cabeza. Debemos tener claro que las grasas también son fundamentales dentro de una alimentación sana, eso sí, deben ser de calidad y en su justa medida. Hay un tipo de grasa, como las trans o hidrogenadas, que debemos evitar al cien por cien, ya que son nocivas para nuestro organismo. Por otro lado, contamos con las popularmente conocidas como «grasas buenas», es decir, monoinsaturadas, poliinsaturadas y ácido graso omega-3, que no solo son buenas para prevenir accidentes coronarios, sino que son fundamentales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Algunos de los alimentos con este tipo de grasas y que deben estar presentes si queremos comer sano son: el aceite de oliva, los aguacates, los huevos o el pescado azul.

Mejor granos integrales

Un consumo adecuado de granos integrales es de gran ayuda para mantenernos saludables. De hecho, su consumo se relaciona con una menor afectación de enfermedades coronarias, así como de obesidad o de diabetes. A diferencia de los granos o la harina refinada, el grano integral sigue manteniendo su estructura en tres partes: germen, salvado y almidón. Esto hace que sean nutricionalmente mucho más completos que los granos procesados, haciendo que conserve sus propiedades, los antioxidantes, la fibra, la vitamina, las proteínas o las grasas.

Si vienes de una alimentación deficiente, con mucha presencia de procesados y poca variedad de frutas y verduras, puede resultar algo complicado hacer el primer paso hacia una dieta saludable. Desde Welthy queremos ayudar a que cuanta más gente mejor lleve un estilo de vida activo y sano, con artículos como este o el de cómo empezar a comer sano, pero principalmente con nuestros menús saludables a domicilio.