En los últimos años se ha ido extendiendo una corriente de opinión que demoniza los carbohidratos. Dietas restrictivas en hidratos de carbono o incluso que los eliminan, con la voluntad de perder peso. Esto ha hecho que mucha gente se pregunte si los carbohidratos engordan o adelgazan.

Como suele ser habitual en este tipo de cuestiones, hace falta poder explicar las cosas en cierta profundidad antes de dar respuestas definitivas. Es por eso que te invitamos a seguir leyendo este artículo del blog de Welthy para resolver de una vez por todas la eterna duda sobre si los carbohidratos engordan o adelgazan.

Los carbohidratos engordan o adelgazan

No, los carbohidratos no engordan. Al menos no lo hacen por el hecho de ser carbohidratos. Este es un mito muy extendido y que está ganando popularidad en los últimos años, por lo que a lo largo de este artículo nos vamos a dedicar a ir desmontando uno por uno los argumentos que se esgrimen para decir que los carbohidratos engordan.

Este mito, bastante extendido, dice que comer carbohidratos en el día a día nos hace engordar, mientras que si los eliminamos de nuestra dieta nos ayudará a perder peso. El primer punto a tener en cuenta es que los carbohidratos son imprescindibles para el equilibrio del metabolismo y la presencia de glucosa en el cerebro, músculos y células en general. De hecho, una alimentación son hidratos de carbono nos hará perder energía, generar fatiga y afectar la capacidad de resistencia. 

La respuesta a la pregunta de si los carbohidratos engordan o adelgazan es que no. Ni una cosa ni la otra. El pan integral, los cereales integrales, la fruta o las legumbres son alimentos naturales con alto contenido en carbohidratos complejos, y no son productos que engorden per se. Por otro lado, tenemos los cereales procesados, los dulces y la pastelería, los refrescos azucarados o las chocolatinas, productos altos en carbohidratos simples y que sí juegan un papel fundamental a la hora de engordar o adelgazar.

Es por eso que resulta vital saber escoger la fuente de carbohidratos para nuestra dieta. Por ejemplo, en nuestros menús saludables a domicilio, elegimos solo productos naturales, sin procesar, que nos aporten también un contenido en fibras y, además, con un balance calórico correcto según la persona.

No todos los carbohidratos son iguales

Antes de explicarte las razones por las que los carbohidratos no engordan, es necesario pararnos a resolver algunas cuestiones que confunden a mucha gente. Antes que nada debemos tener claro de qué estamos hablando y aclarar conceptos.

Aunque mucha gente no lo sepa, azúcar y carbohidrato es lo mismo. Aunque normalmente entendemos el primero como algo artificial y sintético mientras que el segundo se ve como algo más natural y sano, la realidad es que los dos son lo mismo.

Azúcar, carbohidrato o hidrato de carbono, no es más que una molécula que se compone de carbono, hidrógeno y oxígeno, es decir, esencialmente son lo mismo. Las 3 formas de carbohidratos más simples son la fructosa, la glucosa y la galactosa. De hecho, todos los carbohidratos se forman a partir de distintas alineaciones y combinaciones de estos 3 carbohidratos. Pero aunque molecularmente sean lo mismo, no todos los carbohidratos tienen el mismo efecto en nuestro organismo, y algunos sí que deberían ser erradicados de nuestro dieta. No solo son los carbohidratos que engordan, sino que no son saludables.

En el siguiente artículo te explicamos qué alimentos contienen carbohidratos complejos y su diferencia con los carbohidratos simples para que sepas qué priorizar y evitar en tu dieta.

Por qué los carbohidratos no engordan

La teoría más extendida que explica por qué presuntamente los carbohidratos engordan habla de que estos son estimulantes para la secreción de insulina, por lo que si los eliminamos, bajarán los niveles de insulina y esto llevaría a la pérdida de peso. No obstante, esto no es cierto.

Si bajan los niveles de insulina no tenemos porque perder peso. Aunque una dieta baja en hidratos de carbono nos haga bajar los niveles de insulina, al fin y al cabo, los que dictará si hay o no pérdida de peso será el balance calórico total. Es decir, comamos lo que comamos, para perder peso tenemos que quemar más calorías de las que ingerimos, tal y como te explicamos en el artículo por qué es importante contar calorías.

Entonces, siguiendo la misma lógica, si comer menos carbohidratos no nos hará perder peso, comer más carbohidratos tampoco nos llevará intrínsicamente a engordar. Ya sea con una dieta alta en carbohidratos o con una dieta baja en carbohidratos, si consumes el mismo nivel de calorías se almacenará el mismo nivel de grasa.

Y no es que los carbohidratos se conviertan en grasa. El cuerpo es sabio, y toma como energía aquello que más abunde o recibe. Es por eso que si comes más carbohidratos el cuerpo los va a usar, y si no tiene carbohidratos a mano utilizará grasa. Eso sí, use uno u otro, con el mismo consumo de calorías, el efecto sobre el peso también va a ser el mismo.

El papel de la insulina

Como hemos explicado antes, mucha de la gente que aboga por dejar de consumir carbohidratos o limitar mucho su ingesta, lo hace esgrimiendo que así se evitan aumentar los niveles de insulina, ya que afirman -equivocadamente- que los niveles altos de insulina engordan.

Aquí es necesario decir que no solo los carbohidratos aumentan la insulina. la proteína, por ejemplo, es otro tipo de macronutriente que lo hace y no escucharás a nadie decir que no se deben comer proteínas porque engordan.

Además, querer limitar los niveles de insulina por su efecto sobre el peso hará que dejemos de lado las muchas e importantes funciones que esta hormona cumple en nuestro organismo. De hecho, algunas de estas funciones tienen efecto sobre nuestro peso de forma positiva. Un ejemplo de esto es que es la hormona que nos provoca la saciedad, por lo que obviar su papel en eso nos puede llevar a comer más de lo que realmente necesitamos.

Por suerte, la ciencia nunca descansa, y se han hecho infinidad de estudios y experimentos para saber qué ocurre en nuestro organismo siguiendo distintos tipos de dietas. Un ejemplo paradigmático es el de la China, un país donde tradicionalmente la ingesta de carbohidratos ha sido muy alta, con una dieta basada en el arroz. En las últimas décadas, la dieta de los chinos ha ido variando y el consumo de carbohidratos cada vez es menor respecto al total de comida consumida por persona. Sin embargo, las cifras de obesidad cada año son mayores. La respuesta está en que cada año aumenta el consumo diario de calorías -lo que hace que engordemos o no- independientemente de si su origen son carbohidratos u otro macronutriente.

Los carbohidratos no son el enemigo

En resumen; los carbohidratos no engordan, lo que engorda es consumir más calorías que la que posteriormente quemamos. Lo que sí hay que tener en cuenta es que muchas veces, ese consumo excesivo de calorías vienen a través de carbohidratos. Hay ciertos alimentos ricos en carbohidratos, como pueden ser los refrescos, los zumos, las galletas o la bollería industrial, altamente procesados y con muchos azúcares añadidos.

Y es que, aunque a nivel molecular sean igualmente carbohidratos, no es lo mismo obtenerlos a través de una manzana que a través de un croissant. La forma en la que está hecho ese producto importa y, a través de un gusto apetecible y procesado industrial, estos productos hacen que acabemos comiendo mucho más calorías de las necesarias. Del mismo modo, nuestro cuerpo tampoco responde del mismo modo dependiendo de dónde proceden los carbohidratos.

El problema intrínseco no está en los carbohidratos, el problema está en esos ultraprocesados ricos en carbohidratos -la mayoría de los cuales son azúcares añadidos-. Son productos que no son saciantes -a diferencia de una patata o un plátano- y mandan una señal errónea a nuestro cerebro para que siga comiendo, sobrepasando con creces la cantidad de calorías que necesita. Esto desemboca en acumulación de grasa y sobrepeso.

Es por eso que en nuestros menús saludables a domicilio trabajamos siempre con productos naturales y no utilizamos ningún tipo de procesado. Es uno de los puntos fundacionales de Welthy y nos ceñimos estrictamente a ello. Porque el origen de los carbohidratos importa, y mucho. Toda vez que estos provengan de alimentos naturales, de real food, no hay problema. Estos son alimentos que provienen de la naturaleza y que no han sufrido manipulación humana y no debemos tener miedo de comerlos ya que por ellos no será por lo que engordemos.