Aunque en Welthy nos centramos en la alimentación como palanca de cambio de nuestro estilo de vida, tal y como explicamos en nuestro manifiesto, el ejercicio y la actividad física es el segundo de los pilares de una vida saludable. A menudo, la gente suele confundir las necesidades por las que hacer ejercicio, centrándose solo en cómo quiere que se vea su cuerpo. Lo que queremos decir es que la práctica deportiva no solo es necesaria desde un punto de vista estético o corporal (de hecho, esto es totalmente secundario), sino que es imprescindible para gozar de una buena salud tanto física como mental. Las consecuencias de no hacer ejercicio se notan en todos los aspectos de nuestra vida y, tanto a corto como a largo plazo, nos afecta de forma muy variada. Para que no nos quedemos en lo obvio y en la superficie, por ejemplo, que la vida sedentaria favorece la aparición del sobrepeso, en el siguiente artículo del blog de Welthy te explicaremos todas las consecuencias de no hacer ejercicio, para que entiendas la importancia de llevar una vida activa y plena. ¡Sigue leyendo!

¿Cómo encontrar tiempo para hacer ejercicio?

Si has llegado hasta aquí, seguramente es por que eres consciente de la necesidad de llevar un estilo de vida activo, poco o mucho, te preocupan las consecuencias que pueda tener una vida sedentaria. La verdad es que década a década, el porcentaje de gente que se define como sedentaria va creciendo, y eso se está convirtiendo en un problema de salud pública global. Las razones por las que la gente está dejando de hacer ejercicio son múltiples. Por un lado, gracias a los avances técnicos, hemos dejado de andar tanto como lo hacíamos antes, ya sea porque lo hacemos en coche o porque internet ha dejado obsoletos ciertos viajes, la necesidad de salir de casa y andar es cada vez menor. No obstante, no todo se explica por este hecho.

A día de hoy llevamos un estilo de vida frenético, que nos deja poco tiempo para practicar deporte si queremos llegar a todas nuestras obligaciones laborales, familiares y sociales. Esta falta de tiempo se traduce en el abandono de actividades muy saludables como ir a pasear o practicar ejercicio. En parte, esta es una de las razones por las que se fundó Welthy. Nuestros menús saludables a domicilio no solo cubren de forma personalizada y específica tus necesidades alimentarias según los objetivos saludables que quieras conseguir, sino que también te ayudan a recuperar el tiempo que inviertes en ello. Como consecuencia, puedes volver a invertir ese tiempo en otros aspectos de tu vida que estaban abandonados, entre ellos, el ejercicio y la práctica deportiva.

De esta forma, puedes evitar las consecuencias de no hacer ejercicio que te explicamos a continuación

Consecuencias de no hacer ejercicio

Aumento presión arterial

Las venas y las arterias de nuestro cuerpo son flexibles y se adaptan a nuestro flujo sanguíneo y al estilo de vida que llevemos. Una persona que practica deporte de forma regular va a tener unos vasos sanguíneos más anchos, haciendo que la presión arterial disminuya. Por su parte. una persona que no practica deporte, tendrá unos vasos sanguíneos más estrechos, la sangre fluirá con más dificultades y eso aumentará su presión arterial. Por si no lo sabías, la presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre al pasar por nuestras arterias, por lo que cuando más ejercitadas estén, menor fuerza hará. La hipertensión puede acarrear graves problemas de salud, tanto a nivel cardíaco, como cerebral y renal.

Problemas cardíacos 

Seguro que has escuchado aquello de que el corazón es un músculo que necesita acción, pero quizás no lo has interpretado de la forma correcta, es decir, de forma literal. Efectivamente, el corazón es un músculo, y como todos los músculos de nuestro cuerpo, necesita actividad y trabajar para fortalecerse y rendir al 100%. Las consecuencias de no hacer ejercicio son que se irá debilitando, lo que puede llevarnos a disfunciones cardíacas y otros problemas derivados. Además, una vida sedentaria también facilitará la aparición y acumulación de colesterol y grasa tanto en nuestro corazón, como en la sangre y otros órganos, todos ellos factores decisivos para un fallo cardíaco.

Circulación sanguínea

Como venimos viendo a lo largo del artículo, las consecuencias de no hacer ejercicio se dejan notar en numerosos aspectos relacionados con la salud arterial y cardíaca. Nuestro cuerpo es como una maquinaria perfectamente conectada, en la que un fallo en un sitio va a tener consecuencias en todo el organismo. En este caso, tanto el estrechamiento de las arterias como la pérdida de fuerza del corazón, sumado a la acumulación de colesterol en las paredes arteriales, tendrá como consecuencia una circulación sanguínea mucho más precaria. La sangre es el vehículo mediante el cual nuestros órganos y tejidos reciben los nutrientes y elementos necesarios para poder desarrollar sus tareas, por lo que la salud general se va a ver comprometida. Además, como el cuerpo en general recibe menor cantidad de oxígeno, aparece un síntoma muy habitual como es la sensación continua de cansancio y fatiga.

Problemas respiratorios

Cuando apenas subimos un par de tramos de escaleras y ya estamos jadeando o cuando tras un pequeño acelerón para que el bus no se escape ya nos cuesta respirar, quizás es el momento de plantearse cuáles son las consecuencias de no hacer ejercicio y de llevar una vida sedentaria.

La práctica regular de ejercicio ensancha nuestras vías respiratorias y mejora ostensiblemente la salud de nuestros pulmones. Y para conseguirlo no hace falta entrenar muchísimo ni practicar deporte de alto impacto. Simplemente con ir a andar de forma regular ya empezaremos a notar cambios significativos en nuestra respiración y en la forma como nuestro cuerpo se adapta a las demandas de oxígeno. Por el contrario, si no ejercitamos nunca nuestros pulmones, estos van a ir perdiendo su capacidad, lo que a la larga puede acabar provocando otros problemas respiratorios, como asma.

Retención de líquidos

La retención de líquidos es una de las condiciones más habituales entre la población, además, no es sencillo de diagnosticar. Lo que conocemos popularmente como retención de líquidos, a nivel médico se denomina edema o hidropesía, y es una hinchazón en tejidos de nuestro cuerpo causada por la acumulación de líquidos -básicamente agua- en ciertos tejidos del cuerpo. Esta retención de líquidos se manifiesta de dos formas, por un lado a nivel de peso, pero sobre todo lo hace a nivel de composición corporal, ya que hace que aumentemos volumen. Así como practicar ejercicio físico es una de las mejores formas de prevenir y eliminar la retención de líquidos, el sedentarismo es una de las principales causas de su aparición.

Atrofia muscular

¿Sabías que el sedentarismo se encuentra entre las 10 principales causas de muerte y discapacidad del mundo? De hecho, únicamente el tabaquismo representa un mayor riesgo para la salud de las personas. Una de las principales consecuencias de no hacer ejercicio regularmente es que nuestros músculos se atrofian, van perdiendo tono y fuerza. Si tenemos en cuenta que los músculos son los responsables de mantenernos erguidos y de soportar el peso de nuestro cuerpo, las consecuencias de esta atrofia son los tan comunes dolores de espalda, de articulaciones o incluso de los mismos músculos. 

Salud de la piel

Si llevamos un estilo de vida sedentario, nuestra piel va a perder elasticidad y tonificación a causa de la acumulación de toxinas. Todo eso conlleva la agudización de arrugas, manchas y otros signos de envejecimiento. Lo que sucede es que cuando hacemos ejercicio no solo estamos oxigenando la piel, sino que también estamos eliminando toxinas y residuos a través del sudor. Así que ya sabes, hacer deporte es el mejor antiaging del mercado.

Aumenta el estrés

Una vida sedentaria, que no obligue a nuestro cuerpo a realizar ejercicio, no solo evita que podamos absorber algunos de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, sino que también evita que el oxígeno llegue a nuestros órganos en la cantidad óptima. Entre estos órganos se encuentra el cerebro, y las consecuencias de esto no solo se traducen a nivel físico, sino que también nos afectan a nivel emocional y mental. ¿Por qué sucede esto? Por qué no practicar ejercicio hace disminuir la producción de ciertos neurotransmisores, como la endorfina o la serotonina, conocidas como las hormonas de la felicidad. Cuando sus niveles son bajos, se puede manifestar con cambios de humor, una sensación de abatimiento y, a la larga, con estados depresivos. 

La práctica regular de ejercicio hace que nuestro cerebro segregue estos neurotransmisores (esta es la razón por la cual después de practicar deporte sentimos una sensación de euforia), ayudándonos a combatir la ansiedad, el estrés y evitar estados de humor alicaídos.