Ya estamos en pleno otoño y, a medida que los días se van haciendo más cortos y llegan las primeras lluvias, los bosques se empiezan a llenar de setas y de personas deseosas de hacerse con ellas. Tradicionalmente, las setas han tenido un papel protagonista entre los productos de temporada del otoño y, en los últimos años, han aumentado aún más su popularidad como delicatessen gastronómica. Y no es para menos, ya que más allá de su indudable calidad gastronómica, estos hongos tienen unas magníficas propiedades que podemos aprovechar. ¿Quieres conocer más acerca de los beneficios de las setas para la salud? En el siguiente artículo del blog de Welthy te lo explicaremos todo sobre las propiedades, los macronutrientes y los beneficios de las setas para nuestra salud. ¡No te lo pierdas!

Las setas, deliciosas y saludables

Somos muchos los que esperamos ansiosos la llegada del otoño para poder disfrutar de la temporada de setas. La verdad, es que la llegada de estas pequeñas joyas son un motivo de peso para despedir el verano y el buen tiempo y abrazar los lluviosos días de otoño. Aunque a día de hoy ya podemos consumirlas en cualquier época del año, como con cualquier otro tipo de producto que se encuentra en los lineales del supermercado, lo mejor es consumirlo por estas fechas, cuando se encuentran salvajes y en las condiciones óptimas.

En muchos rincones del mundo, las setas se han hecho un hueco en los mejores platos y restaurantes. Por su sabor único y sus diferentes texturas, níscalos, trufas, shiitake o ceps son elementos imprescindibles en muchas de las mejores recetas de todo el mundo. Como no, también las puedes disfrutar en muchos de los platos de nuestros menús saludables a domicilio, porque, además de ser muy buenas para el paladar, las setas también son muy buenas para nuestra salud.

Por un lado, las setas nos aportan una gran cantidad de proteínas de alta calidad, razón por la cuál tienen una gran cabida en los menús vegetarianos. Pero además, también son una gran fuente de minerales como el potasio, el zinc o el fósforo.

Del mismo modo, también son buena fuente de vitaminas del grupo B y otros nutrientes imprescindibles para el organismo que veremos más adelante cuando hablemos de los beneficios de las setas para la salud.

Sea como sea, las comas como las comas y del tipo que sean, las setas son un alimento que nunca debería faltar en nuestra alimentación. Aún menos si estás siguiendo una dieta para perder peso. Como veremos más adelante, la composición nutricional de las setas hace que sea un producto especialmente indicado para llenarnos la barriga sin pasarnos de calorías.

Por otro lado, también te descubriremos las propiedades para tu salud que pueden tener estas joyas del otoño. Y es que desde hace cientos de años ciertos tipos de setas también han sido usadas como elementos medicinales. Por ejemplo, en algunas culturas orientales, el shiitake o el reishi se han utilizado para mejorar la circulación de la sangre o fortalecer el sistema inmune. No, no son un producto milagroso, pero sí que nos podemos beneficiar enormemente de su consumo. ¿Quieres saber cómo? Pues a continuación te explicamos todos los beneficios de las setas para la salud.


Beneficios de las setas para la salud 

Aporte de fibra insoluble

Las setas son una gran fuente de lignina, de hecho, nos aportan casi 3 gramos por cada 100 gramos que comemos. La lignina es un tipo de fibra insoluble que no se descompone en nuestro sistema digestivo. Esto hace que su valor para la macrobiota sea bastante relativo en comparación con otras fibras -aunque más adelante hablaremos de ello-, pero por otro lado, nos evitará tener flatulencias y gases intestinales. El principal valor que nos aporta la lignina es que crece en nuestro estómago, lo que hace que aumente nuestra masa fecal. Esto resulta especialmente beneficioso en casos de estreñimiento y para limpiar el tracto intestinal.

Fuente de vitaminas y minerales

Ya lo hemos comentado en el apartado anterior, pero no dejaremos de repetir la importancia de incluir la setas en nuestra dieta para beneficiarnos de su alto contenido en minerales y fibras. En cuanto a minerales, estos productos nos ofrecen fósforo, hierro, calcio, magnesio, zinc, potasio y selenio. Aquí, debemos destacar que su aporte en sodio es muy bajo, por lo que son un buen alimento si sigues un menú cardiosaludable. De todos modos, debemos ser conscientes que si al cocinarlas las salamos ese aporte de sodio va a aumentar. Por la parte de las vitaminas, son fuente de vitamina A, vitaminas del grupo B, C y D. Especialmente destacable esta última, que aunque no es tan eficaz como la que sintetizamos con el sol, es difícil de encontrar en productos de origen no animal y puede ayudarnos a evitar déficits.

Aminoácidos esenciales

No debemos olvidar que las setas no dejan de ser hongos. Esto hace que, a nivel evolutivo, se encuentren en un estadio intermedio entre los animales y los vegetales. Es por eso mismo que la proteína que nos aportan es de un valor biológico mucho más elevado que la de los vegetales, acercándose más a la animal. Esta es la misma razón por la que, algunos tipos de setas como la seta de ostra, son fuente de todos los aminoácidos esenciales.

Mejoran la microbiota

Ya hemos hablado de la lignina de las setas y su efecto en la regulación del tránsito intestinal, pero ese no es el único beneficio que nos ofrece esta fibra. También se ha demostrado que la lignina nos ayuda a mejorar la microbiota -mal conocida como flora intestinal- lo que nos puede reportar beneficios como reducir las enfermedades del estómago por patógenos o ayudar a controlar la obesidad.

Son antiinflamatorias

Estudios recientes han demostrado que los hidratos de carbono de algunas setas contienen una alta cantidad de betaglucanos, unos polisacáridos que tienen efectos antiinflamatorios y que mejoran nuestro sistema inmune.

Son muy saciantes

Como acabamos de explicar, su alto contenido en lingina hace que las setas tengan una gran capacidad para absorber agua y, como consecuencia, hincharse una vez en el estómago. Esta es la razón por la que cuando comemos setas la sensación de tener el estómago lleno llega mucho antes que con otros productos. El resultado es que acabamos comiendo menos y controlando la ingesta de calorías. Esto no es algo nuevo para los lectores del blog de Welthy, ya que pudimos ver que las setas eran el producto estrella entre los alimentos saciantes con menos calorías.

Ricas en antioxidantes

La ergoteína es un aminoácido que se encuentra en la mayoría de las setas. Este aminoácido, ha demostrado en distintos estudios realizados desde 2007 que tiene un efecto antioxidante y que puede ayudar a la prevención de algunos tipos de tumores. A pesar de que lo podemos encontrar en la mayoría de las setas, los champiñones son los que proporcionan una mayor cantidad. Por otro lado, es importante destacar que este aminoácido se encuentra en cantidades mucho más elevadas en los champiñones silvestres que en los cultivados, otro ejemplo más de la importancia de consumir productos de temporada.

Muy pocas calorías

Dado que la mayor parte de las setas es simplemente agua y que solo nos aportan 4 gramos de carbohidratos por cada 100 gramos, las setas son un alimento con un poder calórico muy bajo. Esto las convierte en una magnífica opción si queremos un menú para adelgazar. Con sus apenas 25 Kcal, son una opción muy a tener cuenta como acompañamiento o para picar entre horas ya que, como hemos dicho anteriormente, también poseen un alto poder saciante.

Reducción del colesterol

Las setas contienen beta-glucano y quitina, elementos que por el nombre seguramente no sabrás que son. Lo importante es que ambas fibras pueden jugar un papel muy importante en el procesado y eliminación del colesterol en nuestra sangre. Pero estos no son los únicos nutrientes presentes en las setas que pueden ayudarnos en este sentido. También son ricas en ciertos fitonutrientes que evitan la adherencia del colesterol en nuestras arterias, lo que favorece la circulación sanguínea y controla nuestra presión arterial.

Gran sustituto de la carne

A pesar de que las setas no nos aporten una grandísima cantidad de proteína, la que nos aportan sí que es de una calidad muy alta. Si además tenemos en cuenta que son una gran fuente de aminoácidos esenciales, a nivel nutricional, pueden hacer las veces de sustituto de la carne.

Más allá de valores nutricionales y macronutrientes, ciertas setas también son una fuente de umami, ese sabor carnoso y con cuerpo, algo que no encontramos en muchos productos de origen vegetal, por lo que mirando al paladar, también pueden ayudarnos a rebajar la ingesta de carne o sustituirla en dietas vegetarianas.